Fui convocada por Nespresso en tres años consecutivos para llevar a cabo pinturas en gran formato. Tres momentos distintos, siempre bajo el mismo concepto: #HechoConCuidado. Pero más importante aún: tres obras donde el mensaje que la marca quería transmitir y la manera de ejecutarlas estuvieron completamente alineados.

Coherencia entre mensaje y práctica
El proyecto fue desarrollado por Bambú, agencia especializada en publicidad sustentable en América Latina con enfoque en impacto creativo. La campaña debía comunicar, por un lado, el proceso de producción del café, y por otro lado, el compromiso con la sustentabilidad. El desafío era claro: el arte debía transmitir el cuidado ambiental y, además, practicarlo.
Ahí estaba la coherencia conceptual del proyecto. Todas las obras para Nespresso fueron pintadas con pintura ecológica que absorbe dióxido de carbono. Esta pintura contiene minerales que reaccionan con el CO2 atmosférico y lo fijan, reduciendo la cantidad de dióxido de carbono en el ambiente. De esta manera el arte también contribuye activamente a aquello que representa.
Representar el proceso con cuidado
En cada caso el diseño reflejaba el proceso de producción del café: las plantas, las manos que cosechan, los granos rojos maduros en la rama, el trabajo humano detrás de cada cápsula. Debía mostrar ese recorrido, ese cuidado en cada etapa del proceso.

El hashtag #HechoConCuidado atraviesa toda la campaña. Remite al producto y también a la conciencia ambiental que Nespresso quiere transmitir. El arte funciona como vehículo de ese mensaje: cada trazo, cada color, cada material elegido responde a esa misma lógica de cuidado.

Pintura en vivo: transparencia del proceso
Las primeras dos instancias fueron pinturas en vivo. La gente podía ver el proceso, acercarse, presenciar cómo se construye una imagen a gran escala, vincularse con la obra durante su ejecución. Esta decisión también respondía a los lineamientos conceptuales del proyecto: así como Nespresso quería mostrar el proceso cuidadoso detrás de su café, la obra se ejecutaba de manera transparente, visible, en tiempo real. La gente que pasaba era testigo del trabajo completo, las decisiones, las correcciones, las capas de pintura, el gesto físico. No hay nada oculto. El cuidado en el proceso artístico refleja el cuidado en el proceso del café que la campaña requería.

Bioferia 2024: colaboración con Andrea Navarrete
En la quinta edición de la Bioferia en 2024, el proyecto tuvo un componente adicional: la colaboración con Andrea Navarrete, artista que trabaja joyería contemporánea y sustentable utilizando cápsulas de café y otros materiales. La combinación profundizaba la correspondencia entre idea y materialización.
El arte visual mostraba el principio: la planta, la cosecha, el grano. La joyería mostraba el final transformado: la cápsula usada convertida en objeto de diseño, en pieza única, en algo que tiene nueva vida. Todo bajo la misma idea: #HechoConCuidado, pensado con responsabilidad, creado con conciencia del impacto ambiental. El mensaje y la práctica, una vez más, alineados.

Arte para marcas: cuando el concepto guía la ejecución
Trabajar con marcas importantes como Nespresso implica entender que el arte está al servicio de un objetivo más grande. Hay lineamientos, brief, mensaje que comunicar, identidad de marca que respetar. El desafío está en mantener calidad visual y coherencia artística en el proceso, pero sobre todo, en traducir los conceptos de la marca de manera consistente: que lo que se muestra y cómo se hace respondan a la misma lógica.
En el caso de Nespresso, esa coherencia atravesó cada decisión. La obra mostraba el proceso del café hecho con cuidado, y al mismo tiempo, el proceso de la obra en sí fue mostrado al público al ser pintada en vivo. Los materiales elegidos —pintura que absorbe CO2— cumplían con los estándares ambientales que el mensaje defendía. Una agencia especializada en publicidad sustentable pensó el proyecto desde esa misma perspectiva.
Todo giraba en torno al mismo mensaje: cuidado en cada etapa y unidad entre lo que se dice y cómo se hace. Cuando el concepto que aporta el cliente y la ejecución artística se alinean de esta manera, el resultado es más que una obra: es un mensaje completo, congruente, creíble.